Vuelta al mundo gastronómica sin salir de Almería (Parte 3)

Hay veces que el cuerpo me pide exotismo. No sé si a vosotros también os ocurrirá, pero hay momentos en los que, de repente, una extraña sensación arrebata mi paladar, que empieza a demandar sabores extraños, especias singulares y platos diferentes que sean capaces de transportarme.

No sé si porque este que os escribe es un redomado ‘friki’ de la gastronomía. O, tal vez sea que todos los que tenemos gusto por probar cosas nuevas acabamos enganchándonos a esa sensación de llenarte la boca de experiencias desconocidas; pero el caso es que sentía que os debía una entrega más de esta pequeña vuelta al mundo de mesa en mesa.

Restaurante Ming Yuet

Calle Marín, 18 (Almería)

Tenemos la desgracia en España de haber heredado la detestable tradición de una comida pseudochina, que coge influencias de aquí y de allá y acaba adaptándola a un gusto occidental bastante cuestionable. Poco o nada tiene que ver lo que sirven en estos restaurantes locales con lo que he podido probar en los días que anduve entre Xian, Pekín y Shijiazhuang. Ming Yuet, o Casa Chun, como le conocen sus parroquianos (que los tiene por docenas), le da una vuelta a ese concepto y le aporta calidad en el producto y saber hacer. Además, añade toques de comida regional como la cantonesa o la del noreste del país. Algunos reconocerán a Chun por su anterior desempeño en un mítico restaurante con más de dos décadas de tradición en al capital, el Yu-Yet, del que adopta su espíritu. Un lugar agradable y acogedor, gracias al trato de su propietario, en el que dejarse reconquistar por la gastronomía asiática sin salir demasiado de la zona de confort. No os podéis perder el rollito al curry, que es toda una explosión de sabor, ni los pinchos con salsa de cacahuete: para devorarlos de cinco en cinco.

[modula id=”1963″]

Restaurante Marhaba

Calle Antonio Cano, 28 (Almería)

Parece extraño que, en una ciudad con pasado y presente de raíces norteafricanas, no esté mucho más extendida la gastronomía marroquí, tan rica y llena de sorpresas. Cuento con los dedos de una mano los bares y restaurantes que rinden tributo a la cocina de este país y, sin duda, Marhaba se encuentra muy arriba en esta clasificación. Un restaurante tranquilo, espacioso y agradable que ofrece un ambiente perfecto para una cita o una comida relajada. Su carta, además, invita a esa expansión. Los ‘best seller’ del recetario de Marruecos realizados con mimo y buen gusto. Y es que sus tajines, pastelas y cus cus se mueven en un delicado equilibrio de sabores dulces, salados y especiados que hay que manejar como si de una bomba de relojería se tratara. En Marhaba son siempre capaces de cortar el cable correcto para ponernos sobre la mesa platos que te embelesan. Impresionante el cus cus imperial, gracias a ese caldo que impregna el grano de mil matices; y, si sois fans del falafel, encontraréis pocos más jugosos que estos.

[modula id=”1971″]

Aquí puedes leer la PRIMERA PARTE y la SEGUNDA PARTE de esta serie de artículos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s